SE DEJARON ARRASTRAR

Se dejaron arrastrar…

Se dejaron arrastrar por el deseo..
Se perdieron entre las fronteras de los gemidos..
Se encontraron en el placer de amarse..

Fueron dos pieles -simplemente dos pieles-, solapadas bajo el latido del momento, del instante, de lo eterno.. que se dejaron llevar por el caudal de lo prohibido. 

Sobraron las palabras y faltaron besos para certificar ese recuerdo que de por mi vida se tatuaría en el altillo de las sonrisas.

Y es que, hasta para despegarse el uno del otro les costó trabajo, porque ambos calmaron la sed de las cicatrices, los moratones de las dudas, las tardes de soledad… desde la primera mirada a sabiendas que ya no habría más luz que la del reflejo de esos ojos.

Y es que aquella mirada inicial, rodeada de gente y acompañada del rumor de la noche, llevaba atada una cascada de jirones, un intercambio de abrazos, un juego inocente de cosquillas y nervios… que acabaron entre el desorden de unas sábanas que pedían a gritos romperse en dos.

Y tras acompasar sus latidos se dieron cuenta que los que estaban rotos eran ellos, y que sólo dejándose llevar otra vez podrían recomponerse para seguir viviendo.


Facebook, 20 de septiembre de 2016


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