Fronteras sin pestillos

El Sábado de Pasión es ese papel de estraza donde el Hijo de Dios va apuntando el nombre de todos aquellos que lo proclaman sin miedo al qué dirán bajo el abismo de unas fronteras mecidas al compás de los siglos de la historia.

Las impaciencias se hacen hueco entre los barrios nuevos que se agarran a una fe despojada de humedades y de huellas oficiales y acomodadas, a sabiendas que en sus costillas anida la ilusión de un Dios que al quererlo como lo quieren, sonríe pa sus adentros.. 

Avenidas que se Entregan a la quimera de hacer lo lejano cercano, Misiones que despiertan dobladillos y estrenan túnicas nuevas, Salud que toma la cruz antes de que la muerte le haga llorar lágrimas de sangre.

Sed que entre rosarios calma el paso torcido de las vecinas, soleás y bienaventuranzasque llegarán al Gólgota para Salvarnos de nuestros pecados y Mortajas que acunarán el sueño de los despiertos y los Sagrados recuerdos de los rezos.    


Sábado de Pasión… disfrutemos de este soplo de aire fresco que tanto bien le hace a nuestra locura cofrade.


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