queridos hermanos

Queridos hermanos de la Hermandad de Bondad y Misericordia …

Queridos hermanos de la Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón …

Querida familia, hermanos y cofrades aquí presentes en esta noche de marzo… tres años después…


Se ha hecho esperar esta cita, pero como bien sabéis, y si no yo os lo cuento brevemente, una pandemia y una baja laboral tuvieron la culpa de que estas palabras se quedaran a dormir en estos folios hasta que Dios me susurró que era el momento adecuado de compartirlos con ustedes.

No han sido meses ni cuaresmas fáciles como pueden imaginar…

Jamás he vivido una situación personal y laboral como la que he sufrido, pero a veces la vida tiene estas cosas…

Pero ya estamos aquí, asumiendo este regalo con la humildad en la boca.

Llevando por bandera lo que soy, el padre del niño más bonito del mundo, un cofrade sin más, un simple juntaletras, un salesiano del Oratorio, un carnavalero de radio, un narrador encuaresmado, un hermano de negro, un sevillista, en primera o en segunda, un hermano de Jesús…  

Y os puedo asegurar que no llego hasta aquí en busca del aplauso fácil.

Sólo pretendo que conozcáis un poquito más de los jardines que conforman mi alma.

Sólo quiero que me dejéis esta noche contaros mis cosas… y que cuando os vayáis, penséis que este muchacho de Torresoto merece la pena, y que ve la vida en torno a unos ojos verdes color esperanza y que, de una forma u otra, le ha vuelto a decir a Dios que lo sigue amando como el primer día…sólo eso…


Así, permitidme que comience esta XLV (45) Oración Poética de la Semana Santa de Jerez de la Fronteraenarbolando la palabra más sincera y dulce de todo nuestro extenso vocabulario: el término gracias.


Gracias a la Hermandad del Perdón, en especial a la que fuera su hermana mayor, nuestra querida Eva; sobre todo, por tu insistencia y por no aceptar mí no inicial ante la propuesta de ser el orador poético allá por el año 202

Aquella tarde en tu casa de hermandad me dejaste ver un trozo de tu alma, esa que no se rinde, esa que no se cansa, esa que -por los suyos- es capaz de apretar los dientes las veces que haga falta y capear el temporal cuando la vida se pone caprichosa.

Mil gracias por querer que mi nombre quede cosido a la historia literaria de esta Oración Poética…

Y mil gracias por ser como eres, por luchar como luchas y por querernos como nos quieres.


Gracias a Blas Márquez Lebrón, su actual hermano mayor, por respetar mis tiempos y mis circunstancias, y por esperarme el tiempo que fuera preciso.

Hay llamadas que valen un mundo… y esa llamada que me hiciste me hizo darme cuenta de que el mundo a veces merece la pena. 

De corazón, mil gracias…


Gracias a la Hermandad de Bondad y Misericordia, a su antiguo y su actual hermano mayor,por abrirnos las puertas de vuestra humilde morada y por dejar que nos acerquemos hoy un poquito más no solo al misterio que ponéis en nuestras calles, sino a ese Dios de ojos templados que todo lo puede, que todo lo espera, que todo lo calma…

Habéis tenido paciencia conmigo y habéis puesto todas las facilidades del mundo para que esta cita pudiera darse, bordando bondad en cada una de vuestras palabras.

Espero no fallaros…

Y si lo hago, decídmelo…

que ya buscaré la manera de recompensaros…


Y hablando de agradecimientos y de recompensas, hoy alzo mi copa y brindo esta noche por mi pregonero, mi presentador, mi amigo, …  José Blas Moreno.

Jamás la Virgen de la Amargura tuvo un mayordomo que se desviviera de la forma en la que tú lo hiciste para que su dolor fuera menos dolor cada vez que la luna bosteza por la Plaza de las Angustias.

Jamás vi a nadie desangrarse entre palabras sinceras tras el atril del Teatro Villamarta.

Jamás podré conformar un te quiero que iguale la admiración que siento por ti.


Pero déjame decirte esta noche que…

Si yo pudiera escribir

con la tinta de tus versos

dibujaría universos

con los que poder vivir

cerquita del elixir

de la fragancia más pura

la encerrada en su locura

la que sueña con tus ojos

para curar sus despojos

al nombrarla, mi Amargura.


Y a los que ocupáis esta noche de viernes estos bancos…

Gracias por estar a mi lado…

Por quererme como lo hacéis…

Por no dejarme sólo cuando la soledad visita mi cama.

Me soportáis.
Me aguantáis.
Me escucháis en audios interminables

Pero sabéis que os necesito cerca, sobre todo tras la muerte de mama Milagros…

Que seguramente estará orgullosa de veros y de verme, otra vez, tras un atril…

Quereros no es suficiente…

Y amaros se me queda corto…


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