

4 – 2
17 de junio de 2026
Dalas Stadium
Dallas

Partido… con mayúsculas
La noche del miércoles caía lentamente sobre España cuando en la pantalla de mi televisor el realizador del Inglaterra – Croacia buscaba a a algún hooligans inglés que no tuviera los mofletes rojitos; misión harto complicada.
El partido fue una auténtica locura de ida y vuelta, que terminó con un abultado 4-2 a favor de una Inglaterra que, cuando se desata en ataque, da miedo de verdad.
Harry Kane es un delantero total, un líder nato que con el ejemplo enseña. Baja. Presiona. Se solidariza en defensa… Brutal… Como el gol de cabeza que le metió a los croatas… Brutal…
Bellingham es un jugador que es feliz cuando llega al área y remata a portería. Me encanta su juego. la lectura que hace de los partidos. El esfuerzo generoso sin balón.
Inglaterra es la selección que más me ha gustado hasta ahora; sabe a lo que juega. Sabe sacar la pelota. Lleva años fraguando la idea de hacer algo en una cita internacional, y puede que este año sea su año.
La Croacia de siempre
A Modric le quedan pocos minutos con su selección, y verlo jugar es ver a un jugador que lo ha dado todo en su idilio con el fútbol; es uno de esos últimos mohicanos con botas de taco.
Es un bastión en su combinado nacional, y su país le debe tanto,… que tiene bula para jugar lo que quiera. Pero para el ritmo de un partido de Mundial como que no.
Por parte de su equipo, da igual los años que pasen o el vendaval que tengan enfrente, esos tipos nunca se entregan, compiten con el corazón en la mano y te exigen sangre para poder ganarles.
Inglaterra celebró su primera victoria con la euforia de unos jóvenes con mucha experiencia desatados, pero el orgullo balcánico vendió carísima su piel en un tiroteo épico.
¡Esto no fue sólo fútbol, fue pura pasión mundialista!

