– alemania … curazao –


7 – 1
14 de junio de 2026
Estadio Houston


Un vendaval alemán con espacio para la historia caribeña

El debut del Grupo E en la ciudad de Houston nos dejó un partido que tuvo las dos caras que a veces tiene este bendito deporte: la lógica y aplastante superioridad de una potencia como Alemania, y la felicidad y la inocencia pura de una selección modesta como fue Curazao.

Alemania, por tanto, no tuvo piedad y le endosó un contundente e histórico 7-1 a una de las cenicientas del mundial, en un partido que arrancó con el guion previsto.

Apenas llegamos al minuto 6, Felix Nmecha abrió la lata tras una gran pared con Florian Wirtz, poniendo un remate ajustado imposible para el arquero caribeño. Parecía que se la tarde sería un trámite rápido, pero el fútbol siempre se guarda una pizca de magia para sí mismo.


El rugido de Curazao y la respuesta germana

Al minuto 21 llegó el momento que congeló el NRG Stadium y desató la locura en la pequeña delegación caribeña.

Livano Comenencia batió al legendario Manuel Neuer con la ayuda sin querer de Kimmich. Era el 1-1 y, por encima de todo, el primer gol de Curazao en la historia de los Mundiales. Bien por ellos.

Sin embargo, el gol fue un despertador para la maquinaria de Julian Nagelsmann, ya que Schlotterbeck (38′) devolvió la ventaja a los teutones con un cabezazo letal a la salida de un tiro de esquina., y luego Kai Havertz (45+5′) mandó el partido al descanso con un cómodo 3-1 tras transformar con clase un penal provocado por Nmecha.


Fiesta completa en la segunda mitad

La segunda parte del encuentro fue un monólogo absoluto de Alemania.

Apenas saliendo de los vestuarios (47′), Jamal Musiala puso el cuarto tras una brillante asistencia de Joshua Kimmich (esta vez sí fue queriendo).

A partir de ahí, Nagelsmann movió el banco para refrescar piernas pensando en los duelos ante Costa de Marfil y Ecuador.

El lateral Nathaniel Brown se sumó a la fiesta al minuto 68 enganchando una volea, y diez minutos después, el ingresado Deniz Undav puso el 6-1 firmando su primer tanto mundialista.

La guinda del pastel la colocó nuevamente Kai Havertz al 88′, picando el balón sutilmente sobre el portero tras un robo en la salida de Curazao.

Alemania manda un mensaje de autoridad en su estreno con un arsenal ofensivo temible. Curazao, a pesar de recibir una dura lección de jerarquía, se marcha con una sonrisa imborrable y una página dorada ya escrita en sus libros de historia.

Y el fútbol sigue siendo fútbol…